A.B.C.  

¿Todos podemos escribir canciones?

La respuesta es sí. Alcanza con saber leer, escribir y –sobretodo- enriquecer nuestro vocabulario y entrenar nuestro sentido de la rima. Estos 4 componentes los ejercitamos a diario sin darnos cuenta. Por ejemplo, al leer estas líneas ya estás nutriéndote para ello. Porque leer es lo que nos lleva a escribir mejor. Y en el caso de las canciones, nos entrenamos para escribirlas cada vez que oímos una nueva letra, cada vez que leemos poesía o cada vez que tenemos contacto con un texto en verso. Lo demás -como en cualquier tipo de arte- se potencia y se perfecciona con el tiempo y con todo el conocimiento extra que vamos acumulando día a día.

Existen compositores y escritores, a quienes se les da de forma casi  espontánea y natural, pero también se puede escribir muy bien practicando y siguiendo una metodología adecuada.

De eso tratan estas líneas. De compartir algunas herramientas básicas sobre la escritura de canciones. He optado por redactar cada encuentro en 3 pasos (A, B y C) para hacerlos más amenos y ágiles de leer. Espero que te gusten y generen la confianza necesaria para animarte a componer tus primeras letras. Y si ya diste ese primer paso, que te motive a continuar explorando y avanzando. Luego envíanos tus comentarios y sugerencias para continuar creando contenidos y -al igual que con las canciones- sumar nuevas estrofas a este espacio virtual.

PASO A

Pensemos en el estilo o género que más nos guste. Es más sencillo empezar por lo que conocemos. Si siempre escuchas baladas románticas, te resultará más fácil construir frases sobre el amor y las relaciones de pareja, enmarcadas en un fraseo pegadizo. Si en cambio, tu playlist contiene los últimos hits de Rap, Trap y música urbana, seguramente puedas desplegar un arsenal de palabras hablando de cosas cotidianas, con un fraseo ametrallador y rimas constantes.

PASO B

El ritmo y el clima que queremos generar . Generalmente un ritmo veloz, funciona muy bien con una canción alegre. Mientras una cadencia lenta suele asociarse a contenidos tristes, o nostálgicos. Si ninguno de estos dos grupos parecen ser el marco ideal para tu canción, podrías ubicarte en un punto intermedio, y quizá nos estemos acercando a un clima de rock clásico.

PASO C

¿LETRA O MELODÍA? ¿QUÉ VA PRIMERO?  

Esta pregunta se parece un poco a aquella de “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”. En el caso de las canciones, puede haber quienes te digan que va primero una que la otra. Pero lo cierto es que –al menos en mi experiencia- se puede empezar por cualquiera de ellas. Depende que nos inspire primero. A veces una melodía viene a nuestra mente sin avisarnos y podemos comenzar a buscar palabras y frases que encajen con ella. Por el contrario, en ocasiones empezamos por anotar una frase que nos gustaría usar, o una idea que da inicio a la primer oración, esa lleva a otra… y al cabo de unos minutos, tenemos una estrofa completa, y en ocasiones, la canción completa, hasta con su estribillo. Pero… no sabemos que melodía le dará marco. Y ahí se nos puede ocurrir pronto o se puede pedir ayuda a una amigo músico, en caso de que no sepas componer música. De todas formas, se te puede ocurrir al melodía y hasta la puedes tararear en tu cabeza, aunque no sepas qué notas musicales la conforman, pero sabes como quieres que suene. En ese caso te sugiero grabar en tu celular o en tu PC. esa línea melódica, para que no se te olvide. Y para que se la puedas hacer oír a un músico compositor para que te la transcriba en notas y luego se pueda transformar en partitura.

En nuestro próximo encuentro, hablaremos sobre: Cómo escoger la temática de una canción. La importancia del Título. Y las ventajas y desventajas de un estribillo pegadizo.

¡Hasta la siguiente estrofa!